¿Cómo convencer a un indeciso?. ¿Cómo hacerle comprender, a estas alturas de la Campaña, que es importante su voto?. Quizá esté cansado de esa larga Precampaña y de esta no menos larga y tortuosa Campaña. Yá habrá oido de todo, verdades y mentiras, sombras y luces del Gobierno y de la Oposición, pinceladas de los Partidos minoritarios, a los curas y a los empresarios, incluso las opiniones de la Prensa Europea, que aquí ha opinado todo el mundo. Qué le hace ser, en estos momentos un indecis@?.
Son realmente indecisos o amantes del “yo paso”?. Si alguno de estos dos tipos de ciudadan@s lee esto por ahí, la verdad es que no sé qué decirles. No concibo la vida sin compromiso, sin ideales, sin inquietudes; no me creo eso del “a mí eso me dá igual”, porque es imposible que una persona pueda dejar pasar de largo por su mente unas cosas y atrapar otras, como si sólo funcionara en nosotros una mitad y la otra permaneciera muerta. Mejor o peor, con más o menos intensidad, todo llama nuestra atención, todo nos llena de sensaciones y esas sensaciones crean una reacción en nuestra cabeza.
Si eres indeciso@, puede que no sepas a quién votar, porque ha sido mucho el bombardeo y hay veces que esto marea un poco. Dá igual, si no lo tienes claro, piensa en qué quieres para tí, qué harías tú para mejorar tu situación laboral, social o cultural y mira quién, de entre todos los Partidos, puede acercarse a lo que tú estás pensando y vótalo. No dejes pasar la oportunidad que tienes cada cuatro años, como si de un repaso o un nuevo planteamiento de vida se tratase; no te quedes parado porque si no, otros aprovecharán ese parón tuyo para hacer con tu vida lo que quieran y, la verdad, no estamos para regalar nuestra libertad en este mundo en el que cada vez parecemos más pequeños e insignificantes.
Puedes equivocarte o acertar, tu voto será más o menos decisivo, como todo lo que decides o haces en tu vida, pero serás tú, reaccionando, cogiendo tu vida por los cuernos y plantándole cara, serás tú y tu futuro. Si, por el contrario, eres de los otros, de los que “pasan”, qué quieres que te diga, pues que no me lo creo. Supongo que, aunque sólo sea tu vida, es importante para tí, tus padres, tus amigos; una pequeña parte de lo que te rodea te importa, tu moto, tu ordenador, por hablar de cosas materiales, tuyas y sólo tuyas.
Sea lo que sea, me niego a creer que pasas por este mundo sin ser nada, sin dejar huella, sin querer a nadie ni soñar o ilusionarte por algo. Pues, hasta en lo más pequeño, otros pueden tenerte en sus manos. Así de claro, porque no vives aislado ni eres un cero a la izquierda y porque todo lo que tú haces o decides deja una huella en tu entorno. Vives en una Sociedad que decidirá tú futuro dentro de tres días y no creo que te haga mucha gracia que nadie pueda “mangonear” en esa pequeña burbuja intocable en la que crees que vives y, que no por pequeña, debe ser tocada en contra de tu voluntad.
Votar te dá derecho a decidir, a hacer más tuyo lo tuyo, porque lo has peleado; has optado por intervenir, estás en tu derecho y ese derecho no se lo debes dar a nadie ni te lo puedes negar a tí mismo. Pensad un poquito y veréis como no es tan difícil. Si decidís ir a votar, no pasará nada extraordinario, el mundo no va a cambiar en segundos, ni vuestra vida experimentará una transformación inmediata; si vaís a votar veréis a otr@s que como vosotros, han decidido por ellos mismos, veréis a cuánta gente le importa lo que pase con sus vidas, veréis decenas, cientos, miles de hombres y mujeres que no quieren renunciar a su libertad y a su derecho a hablar; veréis que no estamos solos y que muchas esperanzas unidas sí pueden cambiarlo todo en un sólo día y, en ese todo, no lo olvidéis, puede estar vuestro futuro. Ánimo, el día 9 de marzo es tu día!!!. Aprovéchalo!!!.